se mezcla lo saldo y lo dulce
con un paso roncero
atravieso la cortina de agua
que se precipita hacia el asfalto
se cierran mis oídos a su repicar
me viste con su cenicienta penumbra
ajena soy al chapoteo de mis zapatos
que en la pena zozobran sin auxilio
no hay nada ni nadie
solo el agua y yo
no busco refugio
hasta que no se limpie su traición
hasta que no salga resbalando
por mi cuerpo hacia el lejano mar
avanzo con serenidad
confiando
en la naturaleza
pronto se manifieste
con su luminoso arcoíris.
Poema: Gina García del poemario colectivo "Lluvia metonimia".
Proyecto del taller de poesía de la Universidad Popular de Logroño tutorizado por la poeta riojana Adriana Bañares en el curso 2021/22
Fotografías: Pinterest y álbum personal