jueves, 14 de junio de 2018

Tu pecho lánguido


Yo no te haré infeliz a tu manera.
Antes prefiero mil veces hacerte feliz a la mía.
Y si esa no es la manera, déjame.
Que oneroso amor es el que se cobra la pena de los dos amantes
después de haberlos obligado a renunciarse a sí mismos y a vaciarse y olvidarse de sí.
Un amor así no satisface a nadie.
Lo sabéis tú y tu pecho lánguido, exánime, bilingüe, temeroso.



Poema: TxisKo Mandomán Xego de su poemario "Poemas Impuros" 2018

Fotografía: internet y álbum personal

Contacto: cosasquesiento@gmail.com
Twitter: @c_grant1 
Facebook: Rita



Poemario: Punto y seguido
Poemario: Se avecinan noches de tormenta



8 comentarios:

  1. Al perderla de vista no cayó la pobre sombra exánime sobre las losas del duelo, porque Dios ha dado a estas criaturas una fuerza y una fe tan grandes como sus infortunios...

    Así, en una desordenada sintaxis, tenía la estatua de Hércules Farneso, cuyo gran tórax le fascinaba a la malvada; se había apoderado de Pegaso que lo exhibía en una jaula de oro; tenía al titán Prometeo, encadenado yacia en lánguido reposo, para obligarlo a confesar el gran secreto que él poseía sobre la caída de Zeus; en un exhibidor especial tenía la célebre manzana de la discordia por la cual habían muerto tantos héroes en la guerra de Troya como Áyax; pero sobre todo guardaba con malévolo entusiasmo las cenizas del Fénix.

    el Sol, bajando al Occidente, el velo de las nubes inmóviles teñía de oro, de rosa y de carmín. que adornaba ufano, las ninfas le desprendan con su mano. el tambor de resonancia a lo vivo, su latir reposa

    Y frente por frente al viejo asceta destacábase Dolores, una hermosa plenitud de la vida a la que la maternidad no había logrado hurtarle turgencias y valentías en el seno, ni esbeltez de ojos enormes de córnea terrosa, en que las pupilas negrísimas y luminosas parecían dormir eternamente un sueño abundoso y voluptuoso; una valiosa virtud, alta, mórbida, ondulante, de sonrisa picaresca,

    de cuello tornátil, de frente amplia y noble y de voz de ritmo susurrante y casi desmayado.

    voces interiores, le encendía los sentidos;

    y como que se restregaba el bilingue espíritu, sintiendo dulcísimo cosquilleo, contra aquella mirada que era firme muralla de acero. Sí, se apoyaba el alma

    parecía que habían dado más luz a la que festoneaba las columnas; que la música sería más alegre y estrepitosa, los alcides más fuertes, y se levantaría más poderoso

    Ante los rumores que le apuntan de temeroso.

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  2. Qué bonito, mi querida Rita... Gracias por mostrarnos algo tan sentido y luminoso.
    Mis felicitaciones.

    Mil besitos para tu tarde ♥

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    1. Gracias siempre a ti mi querida amiga por leerme siempre.

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  3. Me gusta esta vertiente en prosa, refleja tanta claridad del sentimiento, de lo que de verdad una quiere!
    Un besazo!

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  4. Gracias por compartir su poema, un gusto poder disfrutar de él.

    Besos enormes, mi querida Rita.

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    1. Es un buen poeta aparte de un gran amigo. Me alegra que te haya gustado María.

      Un fuerte abrazo, querida amiga.

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