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lunes, 26 de diciembre de 2016

Pequeña oración nocturna


 
                                                               A Silvio.


Quiero un hombre sin ataduras ni banderas, atento al horizonte, un idealista con los pies en el suelo, que viva cada momento como si no hubiera mañana. Quiero amarle y que me ame, que nos queramos…, que nunca nos necesitemos, pero sí que nos ayudemos de vez en cuando..., que siempre nos apoyemos el uno en el otro; algo que puede parecer distinto aunque venga a ser lo mismo.

Además, quiero que sea poeta, que sus versos sean como flores que broten de plantas, unas plantas que cuide y riegue cada día...; su entretenimiento, pero también su sostén..., su manera de estar en el mundo, porque escribir poemas no es permanecer dormido ni escondido...

Quiero que sea un hombre feliz…, que me ame..., pero que sepa muy bien que habrán hecho falta millones de muertos para su felicidad…, nuestra felicidad.




Poesía: Luis Cuesta
Fotografía by revista Drugstore



Contacto: cosasquesiento@gmail.com
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Poemario: Punto y seguido
Poemario: Se avecinan noches de tormenta



lunes, 7 de noviembre de 2016

Perdida en Madrid


Cualquier momento es bueno para regresar a Madrid. 

Madrid sabe a reencuentros con buenos amigos, a risas, besos y abrazos.
Madrid son amaneceres con sabor a lluvia en tonos naranjas.
Madrid es acompañar a mi alma gemela literaria a la presentación de su tercera novela Perdida en mi desconfianza.


Fue un acto emotivo donde estuvo arropada por todos sus seres queridos y muchos de sus lectores. En la mesa estuvo acompañada por su editor Alberto Santos y nuestro buen amigo Luis Cuesta.

Con Eva y Luis

Madrid es resguardarse de la lluvia en sitios mágicos, donde la vida te regala gente llena de poesía. 

No me canso de decirlo. 
Soy una chica con mucha suerte. 



Fotografías: álbum personal

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Poemario: Punto y seguido
Poemario: Se avecinan noches de tormenta



lunes, 31 de octubre de 2016

MADRID


Me enamoré de Madrid la primera vez que la pisé.

Mi amor ha ido creciendo en cada visita y creo que la ciudad siente lo mismo por mí, me hace sentir en casa cada vez que regreso.
Una puerta llena de poesía

La noche del sábado fue muy especial y pude ver cumplido mi sueño de poder presentar "Punto y seguido" en mi Madrid. El lugar fue mágico y lleno de poesía, esta situado en Malasaña, el barrio donde me alojé en mi primera visita a Madrid. 
Quiero agradecer a Marcus y Escandar que me cedieran su espacio de poesía, el Aleatorio para que pudiera cumplir mi sueño.

Punto y Seguido en el Aleatorio
Gracias a mi ángel cordobés por acompañarme en un momento tan especial para mí.
A Mar y José por estar a mi lado en momentos que la vida te enseña que los tragos difíciles se digieren mejor con poesía.
A mis oceánidos que siempre me acompañan en mis vuelos poéticos.
A Paco y Armando por ser poesía.
A Maite, Jesús y Antonio por su paciencia y cariño.
A Sergio por ser mi luz en una tarde de puntos seguidos y de sueños cumplidos.
A María Ángeles y su hija que me recordaron el viaje a Londres.
 
Con Sergio
A Elena y Amaya por reencontrarnos siempre en los mejores momentos.
A mi querida Eva por ser mi alma gemela literaria y por tantos momentos inolvidables.
A Luis por creer siempre en mí y acompañarme en todas mis locuras poéticas.

Con Jesús, Elena, Amaya, Eva y Luis
Con Pilar y Eva
Pero sobre todo agradecer a todos los asistentes su calor y acogida.

Madrid me mata de amor y yo me dejo querer. 

Está confirmado, soy una chica con mucha suerte y mis sueños se cumplen en forma de poesía.

No dejaré nunca de soñar, ni de volar. 



Fotografías: álbum personal



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Poemario: Punto y seguido
Poemario: Se avecinan noches de tormenta



lunes, 24 de octubre de 2016

LOGROÑO



Logroño es refugio, 
río, soledad, familia y amigos.
Logroño es poesía, 
reencuentros, 
café en viernes 
con amigos de verdad.
Logroño es raíces
sabor a infancia y castañas en Portales.
Logroño son cielos azules 
y lluvia a pocos ratos.


Con Eva, Ana y Marcos

Es gente cercana y gente que se acerca.
Es respeto a mis mayores 
y echarles de menos.
Es emoción a flor de piel.
Es no olvidarme de nadie.
Es acordarme de los que no han podido 
estar pero estuvieron.

Son emociones con sabor a mi tierra.

Logroño es casa y poesía. 

   
Fotografías: Lourdes Jiménez y José Luis Jiménez


Gracias a todos los que me acompañáis en todos mis sueños poéticos, sin vosotros mis sueños no serían poesía.


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Poemario: Punto y seguido
Poemario: Se avecinan noches de tormenta



jueves, 8 de septiembre de 2016

Sueños



Amanece en tonos naranjas
y mis sueños se deshacen
en el fondo del arcoiris.



25 agosto 2016

Fotografía by Luis Cuesta


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Poemario: Punto y seguido
Poemario: Se avecinan noches de tormenta



viernes, 29 de julio de 2016

Náufragos



No eran Rose y Jack en el Titanic, ni podían compararse con Robinson y Viernes de aquella isla habitada por caníbales; no eran esa clase de personajes, aunque se asemejaban en parte. Tampoco había barcos ni islas perdidas en el océano. Esa etapa había sido superada con varias muertes en la memoria. Hoy, simplemente, eran dos seres en una habitación, en medio de la ciudad, desconectados del mundo, alejados de cualquier radar, fuera de todas las rutas legítimas; pero unidos por el mismo tipo de amor, o de amistad, que siempre ha unido a dos náufragos en cualquier época y lugar del universo. Yusuf había dejado mujer e hijos en Damasco; Naima había perdido a los suyos en el primer purgatorio de aquel puerto europeo, contrapunto de su Palmira natal. Ambos llevaban meses rogando, llorando, suplicando aquí y allá… Nadie podía hacer nada…; tan solo quedaba esperar y seguir buscando… Mas hoy, y ahora, sus cuerpos, y sus almas, encontraban el consuelo de los besos y las caricias que el mar y la distancia se habían tragado.



22 de julio 2016 

Relato by Luis Cuesta 

Fotografía: wikipedia

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Poemario: Punto y seguido
Poemario: Se avecinan noches de tormenta



lunes, 7 de marzo de 2016

Relojes


Sigue siendo la misma hora
aunque en el acantilado de los sueños
han parado los minutos.

Recordándome así
que no hay que dejar 
de dar cuerda a los relojes
mientras en la almohada 
sigamos guardando los sueños.


21 enero 2016

Fotografía by Luis Cuesta

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Poemario: Se avecinan noches de tormenta


jueves, 20 de agosto de 2015

Romeo y Julieta


Ella se cortó
sus alas
para enseñarle a volar.

El emprendió su vuelo
en el mismo cielo,
en la misma tierra.

Como Romeo y Julieta
quedaron atrapados 
en la eternidad
de un banco de piedra
de una tarde cualquiera.

Al lado de la maleta de sus sueños.


9 de julio 2015

Fotografía by Luis Cuesta

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Poemario: Se avecinan noches de tormenta


viernes, 8 de mayo de 2015

Ella ha vuelto a estudiar



Cuando entré al instituto, no sabía que iba a tener que abandonarlo tiempo después. Entré a trabajar sin tener conciencia clara de hasta qué punto aquel dinero era importante en casa.

Cuando un día mi padre empezó a insultarnos a mi madre y a mí, no sabía que aquello iba a ser el principio del fin de su matrimonio..., y de nuestro hogar familiar. Nos aguantamos, y yo empecé a salir con un chico que trabajaba en un bar cerca de mi trabajo sin adivinar que yo misma viviría años después una historia similar a la de mi madre.


Cuando mi hermano pequeño, mi madre y yo tuvimos que abandonar nuestra casa de toda la vida, no supe ver que aquel nuevo piso no reunía condiciones para vivir con dignidad; pero aguantamos una vez más. Comencé a trabajar en una fábrica; pero desconocía mis derechos y no supe, hasta años después, que aquel sueldo era una miseria.


Cuando más tarde me casé, no sabía que aquel chico se iría a convertir en ese hombre que me abandonó y al que dejé de querer años después. Tuvimos una hija, a la que intenté educar lo mejor que pude, y conseguí traerme a madre a casa. Ahora él vive en otra ciudad, mi hija vive en otro país, muy lejos de aquí, y mi madre vive en otro mundo. Su cabeza también se mudó, aunque el resto de su ser sigue a mi lado.


Cuando me despidieron de aquella fábrica, no supe cuánto iba a tener que luchar después para conseguir una mísera pensión. Luego, me enteré de que los primeros años no habían cotizado por mí; y en los últimos, estos primeros de la crisis, sufrimos la angustia del cierre y del despido de casi toda plantilla, tras meses de opresión y de huelgas frustradas. A mi edad solo me tocó aguantar una vez más.


Cuando repaso mi vida recuerdo todos estos momentos amargos; pero también otros muchos felices, sobre todo, me acuerdo de aquel profesor que el primer año de instituto me regaló un libro, este libro que tengo aquí a mi lado y todavía conservo. Lo he leído muchas veces, y he leído otros muchos desde entonces. Mis libros, mi refugio.


Cuando entré, hace unos meses, en el centro de educación de personas adultas de mi barrio, no sabía nada de Biología,  de Geografía, de Historia... No sabía ni dividir, ni siquiera recordaba qué eran el sujeto y el predicado. Pero sí recordaba los libros. No sabía qué era la Filosofía, ni la Mitología ni la Semántica..., pero recordaba los cuentos que aquel profesor nos leía en clase.


Ahora mismo sé, mejor que nunca, que no sé nada; pero que mi vida sigue teniendo sentido, más que nunca, y no tengo por qué seguir aguantando, sino luchando..., y soñando. 




Relato: Luis Cuesta
Fotografía: wikipedia
Blog: Comunicación en la ESPA


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Poemario: Se avecinan noches de tormenta


viernes, 10 de abril de 2015

Ocho de abril


Hablamos con dos voces
en diferentes momentos,
con el mismo corazón
y los mismos sentimientos.

Se lleno la sala
con luces de ojos mágicos,
los que respiran verdades
y todavía sueñan despiertos.


10 abril 2015

A CEPA Rivas Vaciamadrid

Fotografía: álbum personal


Gracias a Julián, Andrés, Eva y en especial a Luis por hacer posible la magia, pero sobre todo gracias a todos los alumnos que asintieron al acto iluminando la sala con su mirada.

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Poemario: Se avecinan noches de tormenta


sábado, 5 de julio de 2014

Infierno habitado


Infierno habitado para Cosas que siento

María vivía en una localidad del sur de la Comunidad de Madrid. Durante casi veinte años, María había trabajado para una empresa de un polígono industrial. En 2009, en plena la crisis, la empresa cerró y despidieron a todo el personal. 
Después de aquello, anduvo buscando trabajo unos meses, pero no encontró nada. Su currículum no reflejaba más estudios que los primarios, un título de EGB del año 89, que había obtenido en el colegio público de su barrio. En aquella época, tenía quince años y nunca había pensado en ir al instituto, sus padres y profesores llevaban tiempo advirtiéndole que no valía para estudiar. Así que, al finalizar octavo, la necesidad de aumentar los ingresos en casa fue más fuerte que sus ganas de seguir más años atada a los libros y a un pupitre.

Yo viví en el mismo barrio que María y estudié EGB en su misma clase. María fue mi mejor amiga de juventud y ayer por la mañana me la encontré sentada en un banco del Retiro.

Llevaba años sin saber de ella. 
Nuestra amistad se forjó en aquel colegio y duró casi una década. Después de acabar en el cole seguimos saliendo juntas. Al cumplir los dieciocho, las dos nos echamos novio. Juan, María, Pedro y yo solíamos salir por ahí las noches de los viernes y sábados. Yo estudiaba y ellos tres trabajaban, pero aquello nunca supuso un problema. Fueron unos años geniales, nos llevábamos muy bien, y disfrutamos mucho juntos. Solíamos pasar el mes de agosto los cuatro en la playa. El resto del año hacíamos también alguna excursión de fin de semana. Teníamos dinero y éramos jóvenes. Pero todo cambió el día en que yo, un año después de terminar en la universidad, conseguí un puesto de maestra en Alicante y decidí dejar Madrid..., y también a Pedro. María y yo seguimos en contacto durante un tiempo. Luego, la lejanía terminó por enfriar nuestra relación.

Ayer al verla después de tantos años me pareció mucho mayor que yo. Fue ella quien me reconoció. Nos abrazamos, saltamos, gritamos... y, acto seguido, María comenzó a hablar. Me contó que Juan y ella seguían juntos y habían tenido dos hijos. Juan estaba en el paro y ella llevaba un mes trabajando por las noches limpiando oficinas, pero su contrato se acababa en julio. Me explicó cómo la despidieron de aquella empresa después de muchos años de duro trabajo y bajo sueldo. En 2010 había vuelto a estudiar, se había matriculado en un centro de adultos y sacado el título de la ESO. El curso pasado terminó un ciclo de grado medio y ahora estaba preparándose para unas oposiciones.

A pesar de las circunstancias, hasta ahí el tono de su relato me pareció ilusionado, pero, de repente, su voz se quebró. Rompió a llorar y, entre lágrimas, empezó a darme más detalles de su situación económica. Llevaban dos meses sin pagar la hipoteca y con la luz cortada. Durante estos últimos cuatro años, Juan había sido el sostén económico en casa, pero en 2012 fue también despedido del ayuntamiento para el que trabajaba y la prestación por desempleo se le había acabado hacía cuatro meses. Los del banco no paraban de llamarles por tener la cuenta al descubierto y varios recibos devueltos. El colegio de los niños les había mandado una carta por falta de pago del último trimestre del comedor. El verano se planteaba lleno de problemas, no les quedaba dinero ni para comer. En este punto, yo también me vine abajo, la abracé y comencé a llorar con ella. No sabía qué otra cosa hacer ni decir. Saqué cincuenta euros del monedero de mi bolso junto con una tarjeta con mi nombre y teléfono. Puse ambas cosas en su mano. María hizo un pequeño gesto de rechazo. Apreté sus dos manos con las mías, y ella me dio las gracias... Nos despedimos en silencio.

Anoche no pude dormir. El resumen de mi vida después de salir de Madrid no paraba de dar vueltas en mi cabeza junto a una pregunta. Me fui a Alicante, me volví a enamorar, me casé con un compañero madrileño que también consiguió su primer destino en mi centro, nos compramos un piso, tuvimos dos hijos, cuando pudimos nos volvimos a Madrid, no tenemos problemas de dinero, y somos muy felices; pero..., ¿qué habría sido de mí, si mis padres o alguno de mis profesores del colegio, del instituto o la universidad me hubieran dicho que yo no valía para estudiar?


Autor: Luis Cuesta
Fotografía: wikipedia


Gracias a mi amigo Luis por este maravilloso relato lleno de emociones y sentimientos.



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